viernes, 5 de noviembre de 2010

Churn Dash, hecho

Después de lo que pareció ser un infierno de lápices y tijeras, al tener que marcar y recortar las piezas de lo que sería mi primer cuadro para la colcha del curso de patchwork, por fin lo he terminado. Me ha costado, sobre todo el proceso de recortar porque es algo que siempre se me ha dado muy mal, no sé por qué.

Primero tuvimos que dibujar las plantillas en plástico y luego dibujar tantas piezas fueran necesarias encima de las telas. Luego teníamos que añadirles medio centímetro más para la costura y finalmente coserlas (podéis ver lo bien que le quedó a sfer).


Este primer cuadro también me ha servido para comprobar que el patchwork no es como el ganchillo o el punto de media, que puedes ponerte dale que te pego mientras ves la tele o para desconectar del día y vas haciendo automáticamente. En el patchwork hay que estar concentrado porque si no te pasa lo que me pasó a mí, que cosí mal las piezas y luego las tuve que descoser y volver a empezar. Lo mejor de todo es que fui cosiendo y no me di ni cuenta, sólo percibí mi error al desplegar los triángulos...

Y este es el resultado final.
Espero que a la profesora le parezca bien y
no me lo haga descoser y empezar de nuevo...

2 comentarios:

Nadia dijo...

Muy chulo, los colores son muy bonitos.

Iris dijo...

Gracias Nadia. A ver si tengo suerte con los siguientes cuadros y no me arranco las uñas de la desesperación... ;P