lunes, 4 de abril de 2011

A tiras

Desde el primer patch-infierno han pasado ya un poquito más de dos meses y conseguí salir de él en tiempo récord: en sólo quince días había conseguido alcanzar el ritmo de mis compañeras. Pero si os habéis fijado, estoy hablando del primer patch-infierno y eso irremediablamente me lleva al segundo. Sí, se ha reproducido.

El primero nació de la sufrida mudanza y el segundo de unas sufridas fiebres, sólo me ha faltado que me hicieran una sangría. Como mis fiebres eran muy victorianas (yo cuando me pongo, me pongo en serio) no conseguían bajarme la temperatura, me debilité muchísimo y mis defensas, ya muy diezmadas, quedaron por los suelos. Total, para no daros un latazo del tipo conversación de abuelas esperando que las atiendan en un CAP, que perdí 5 (cinco, sí, cinco) clases de patchwork y volví a quedarme muy muy atrás. Ya me veía sin colcha, pero gracias a mi Esther-sister y a las instrucciones que puntualmente me pasaba cada semana he podido ir cosiendo algunos cuadros en mi casa.

Los primeros que hice en soledad fueron los que requerían la utilización de mi maravilloso cutter de patchwork (ooohhh) para cortar unas tiras de telas. Como no podía ir a clase, me tuve que comprar también un protector para cortarlas que va milimetrado y que me facilitó mucho las cosas a la hora de cortar las tiras en la medida exacta.

Los cuadros que requerían tiras para su confección fueron el Log Cabin y la Piña. En ambos cuadros empiezas cosiendo desde el centro hacia fuera, pero el Log Cabin lo confeccionamos a partir de cuatro piezas que luego unimos y que permitía diferentes resultados según cómo los combinaras.

En la Piña la diferencia era que cosías pero no estirabas la tela, dejabas que fuera un poco suelta antes de seguir cosiendo hacia el exterior con lo que se consigue un aspecto abultado muy característico. También tuvimos que añadirle un "marco" hecho con tiras gruesas de la tela de fondo para que las medidas finales del cuadro fueran iguales a los anteriores.

Me lo pasé muy bien cosiendo estos dos cuadros, me dejaron tan buen sabor de boca que con las tiras que corté de más (las fiebres, que no me dejaron calcular bien) confeccionaré un par de cuadritos más...

6 comentarios:

Laia dijo...

Ooooh, nena! Doncs si que fas feina, tu. T'han quedat molt bé.

Iris dijo...

Gràcies Laia! M'ha portat feina, però molt a gust que l'he feta! :)

beatxu dijo...

Te ha quedado muy chulo Iris!!!

Yo estaba pensando en dejar a Nora un ratillo con la abuela una tarde a la semana y apuntarme a un curso en el centro cívico pero no sé si luego en casa tendré tiempo para coser y llevar las cosas al día...ais...someday!

Mónica dijo...

Hola!!
me gusta mucho tu blog, a mi me mola coser también, y gracias a mi madre y a mi suegra voy haciendo mis avances... quería preguntarte si conoces alguna tienda on line donde pueda comprar un protector y un cutter de patchwork y me la podrías recomendar...
me gustó mucho tu matrioska! y la estrella de la muerte, jajja, aunque lo mio son los bolsitos...
gracias

sfer dijo...

Hola Mónica! A ver si Iris puede ayudarte. Yo personalmente no conozco muchas tiendas en línea, a parte de las tiendas de etsy. He estado echando un vistazo buscando en google (cutter patchwork) y salen algunas tiendas con web en español, pero todas me parecen bastante caras, la verdad... ¿No tienes ninguna mercería cerca de casa a la que puedas acercarte a preguntar para comparar precios?

Iris dijo...

Mónica, si sfer no ha podido ayudarte y es la reina de internet, yo menos. Mis protectores los compré en Casa Félix, Barcelona. Tienen web y e-mail, quizá les podrías preguntar a ellos si te los enviarían a tu casa... Gracias por seguirnos! ;)