domingo, 8 de julio de 2012

¡Magia!




















El viernes, yo y Evitta (el burro delante), hicimos, ¡¡por fin!! el taller de aguja mágica de Laura Ameba (aka Craftbycat). Salimos de Casa Sagnier, además de con nuestra aguja mágica y un par de madejas de mouliné para ir practicando, también con nuestro muestrario de puntos: el punto liso, el de toalla, el pompón, el peludo y el terciopelo (¡el más difícil de todos!). Aunque, la verdad, no se trata de una técnica para nada difícil. Con un poco de práctica y planificando bien los diseños que queramos bordar (tipos de puntos y colores a utilizar), estoy segura de que da unos resultados espectaculares. ¡Solo hay que ver la ballenita! (Laura afirma que ha pasado por las manos de TODOS sus alumnos de aguja mágica).

Para quienes no hayáis podido hacer todavía el taller de Laura, aparte de las auténticas agujas de la abuela rusa (que trae desde Chile), ella recomienda las agujas de la marca Clover (en venta en mercerías, como por ejemplo en Casa Felix de Barcelona), y dice que el secreto está en la tensión de la tela en el bastidor. Tiene que estar muy muy MUUUUY tensa para que la magia funcione. Porque sí... se llama aguja mágica porque realmente es MÁGICA. Todavía no me explico como sin hacer un nudo, sin asegurar el hilo, sin trampa ni cartón... no se deshace!

Ahora solo falta tener un poco de tiempo para pensar cuál va a ser mi próximo proyecto con aguja mágica... y para llevarlo a cabo, por supuesto!

Gracias Laura por compartir tus conocimientos con nosotr@s (y no solo de aguja mágica... ¡también de restaurantes japoneses en Barcelona! ^^)


2 comentarios:

Iris Duarte dijo...

Uoooooo, ¡qué chulo, es mágica de verdad!

evitta dijo...

Si, si, estuvo súper bien! yo estoy practicando muy mucho... si sale algo decente, os lo enseño!